Voy a ser clara...lo único "malo" que tiene es la hora en la que te tienes que ir...😅
Por lo demás todo son puntos a su favor, aparcamiento gratuito, ubicación a un paseo de todo, ambiente muy acogedor y lo mejor de todo el tamaño y comodidad de las camas.
Los desayunos son muy buenos y las cenas en plan picoteo están genial. La tarta de queso...no te puedes ir sin probarla.
La atención muy agradable por parte de todo el equipo.
Además de todo lo mencionado, me encantó el exterior y la fachada del hotel:
fue un antigua villa y tiene mucho encanto, le da un carácter único y un toque especial.
Siento que las fotos sean tan malas...